25 marzo 2008

K i n e s i o l o g í a


La kinesiología es la ciencia que se dedica a promocionar, prevenir, recuperar y rehabilitar personas que así lo necesiten, y que utiliza procedimientos terapéuticos encaminados a restablecer la normalidad de los movimientos del cuerpo humano; como la fisioterapia, la kinesiterapia y la kinefilaxia.

Se denomina fisioterapia al uso de agentes físicos como medio terapéutico, por ejemplo ultrasonido, láser, magneto, onda corta, electroterapia, etc.

La kinesiterapia apunta a la rehabilitación de la persona a través de métodos manuales o mecánicos, ya sean activos o pasivos, como la elongación, movilización, etc.

Tanto la fisioterapia como la kinesiterapia están destinadas a trabajar las distintas patologías que pueden presentarse en la vida de una persona, por ende son técnicas usadas en “enfermedad”, entendiendo por enfermedad todo proceso que altere la fisiología normal de un individuo.

En cambio la kinefilaxia, es utilizada en el campo kinésico como método de prevención de patologías. Es decir, antes que se produzca la lesión y por ello decimos que en ese momento se está trabajando en “salud”. Muchas veces olvidada, es una de las herramientas mas efectivas porque de utilizarla estaríamos previniendo el proceso patológico.

Cuando hay un proceso patológico, el paciente debe concurrir al profesional kinesiólogo con la correspondiente receta médica (mal llamada orden médica) donde estará registrado el diagnóstico (la afección con que cuenta ese paciente), la firma y el sello del médico derivante. En ese momento el kinesiólogo hará una evaluación para constatar el diagnóstico médico y planeará de acuerdo a ello, la terapia que crea conveniente.

Cuando se hace kinefilaxia, es decir se trabaja en “salud”, el kinesiólogo no necesita una derivación médica. En este caso el profesional kinesiólogo que trabaje con esta persona o grupo de personas, emplea sus conocimientos para tratar de abortar todo vicio que tenga un potencial lesional, y mejorar las aptitudes físicas para evitar la lesión.

K i n e s i o l o g í a d e p o r t i v a

Cuando decimos kinesiología deportiva, hablamos de aplicar kinefilaxia, kinesiterapia y fisioterapia en el terreno deportivo.

El kinesiólogo cumple distintas funciones, de acuerdo a los tiempos de entrenamiento y competencia en los que se encuentra un deportista o un equipo deportivo. Estas funciones se las divide en: entrenamiento, competencia, pretemporada y concentración. Siempre adaptado a la o las personas que integren el equipo y con el total conocimiento del juego y de las reglas de juego del deporte en las que se desarrolla.

1: Entrenamiento: el trabajo del kinesiólogo en esta etapa es variado. Lo desarrolla antes, durante y después del entrenamiento.

Antes del entrenamiento, el kinesiólogo trabaja con los deportistas que se encuentren lesionados con elementos de fisioterapia, comúnmente, y luego éstos realizan el entrenamiento en forma normal o diferenciada del resto.

Durante el entrenamiento, se pueden dar tres casos:

- No hay jugadores lesionados: el kinesiólogo observa la práctica y hace correcciones en el gesto de uno u otro deportista.

- Hay 1 o más jugadores lesionados en etapa aguda de la lesión: trabaja en el consultorio en el mismo horario que los demás.

- Hay jugadores en etapa convaleciente: el kinesiólogo trabaja en el campo de juego realizando gestos propios del deporte, hasta lograr el alta kinésica y que el deportista vuelva lo antes posible a entrenarse con sus compañeros y con el preparador físico.

Después del entrenamiento, el kinesiólogo trabaja con los deportistas que quedaron con alguna secuela física del entrenamiento.

2: Competencia: el trabajo kinésico en esta etapa se divide en 4 estadíos: precompetencia, competencia, intervalo y postcompetencia.

Precompetencia: el kinesiólogo se encarga de preparar para la competencia, a aquel deportista que tiene secuelas o que acarrea algún problema físico, y que aún así compite.

Competencia: si el deporte lo permite, el kinesiólogo se encuentra en el banco de suplentes, y cuando se lo requiere entra junto al médico para dar atención al deportista traumatizado. Es necesario que el kinesiólogo esté muy concentrado para poder observar directamente el mecanismo lesional que ocasionó el trauma en el deportista para poder desarrollar su actividad con eficiencia.

Intervalo: no hay mucho tiempo para actuar, porque los intervalos son de muy corta duración. Se emplean masajes, vendajes, elongaciones, etc. Se deben emplear técnicas rápidas y que logren beneficios inmediatos.

Postcompetencia: el kinesiólogo recibe el diagnóstico médico y emplea las técnicas que cree conveniente para el caso; comúnmente crioterapia (aplicación de hielo) e inmovilizaciones. Cuando no hay lesión se pueden emplear baños de inmersión con hidromasajes para lograr la mejor vuelta a la calma y la mayor relajación. También el preparador físico puede realizar un trabajo regenerativo y de relajación.

3: Pretemporada: así como para el deportista es la etapa donde más carga de trabajo tiene, para el kinesiólogo también lo es.
La actividad se va a desarrollar en 3 ó 4 cargas diarias, por lo que acarreará con muchos dolores que los deportistas creen que el kinesiólogo anulará. Sin embargo estos dolores se dan comúnmente por micro-desgarros interfasciales (fascia: membrana que recubre los músculos, a grandes rasgos) y son lógicos que ocurran por la intensa actividad desarrollada y que una vez que el organismo se acostumbre al estímulo, el dolor cederá.
También puede darse, que algunos deportistas se sometan a alguna operación o arrastren lesiones crónicas que el kinesiólogo deberá seguir tratando.

4: Concentración: el kinesiólogo concentra con el equipo o acompaña al deportista. Cuando hay alguna lesión, lleva consigo elementos de fisioterapia portátiles si es que no hay en el lugar de la concentración.




Emilio Bellocq
Lic. Kinesiólogo Fisiatra

24 febrero 2007

Sedentarismo y Mala alimentación.



En occidente más de la mitad de su población adulta vive de forma sedentaria y se extiende por los estados pobres debido, en gran parte, a las condiciones que padecen éstos poco propicias, aglomeraciones, mala calidad del aire y del agua, ausencia de equipamientos e instalaciones adecuadas o las carencias básicas, (entre otras) para el desarrollo de la actividad física. De esta tendencia, tal y como apunta la OMS, no se libran ni las poblaciones rurales, donde el ocio sedentario, como la televisión, está ganando aceptación de forma rápida.


Como remedio al sedentarismo, los consejos médicos atienden a recomendaciones sencillas. En este sentido, una dieta equilibrada y ajustada a los requerimientos de cada organismo y una vida activa cobran fuerza como principales soluciones. Es decir, comer de todo y en su justa medida, y realizar frecuentemente algún tipo de actividad física, entendiendo ésta no como arduos entrenamientos deportivos, sino como paseos diarios, trotes, rutas en bicicleta o, simplemente, a través de los juegos, siempre con cuidado de un profesional capacitado si se pudiere. Y es que la mayoría de los beneficios que aporta el deporte se pueden conseguir con actividades moderadas como las citadas. Ahora bien, a mayor nivel de actividad física controlada, mayor serán los beneficios obtenidos y la sensación de bienestar.


Prevención: Actividad física moderada al día
En este sentido, el doctor Luis Serratosa, especialista en Medicina de la Educación Física y del Deporte y adjunto al Servicio de Cardiología del Centro de Medicina del Deporte de Madrid, incide en la necesidad de persistir en el empeño de someter al cuerpo a pequeños esfuerzos físicos de forma diaria o, al menos, tres veces a la semana. “Se ha demostrado que las personas físicamente activas sufren menos enfermedades degenerativas crónicas”, insiste el facultativo. Bajo idéntico prisma, la OMS resalta que la actividad física constante produce una serie de beneficios y reduce los efectos dañinos del sedentarismo.

Reduce el riesgo de mortandad por episodios cardiacos o cerebrales anómalos, que constituyen un tercio de la mortalidad, según los datos de la Organización Mundial de la Salud. Todo ello, unido a una buena alimentación servirá para rebajar hasta en un 50% el riesgo de padecer obesidad.
Relacionado con todo esto también se encuentran los beneficios psicológicos que aporta el deporte y las actividades relacionadas con él, capaces por sí mismas de reducir males modernos como el estrés, la ansiedad o la depresión.
Al mismo tiempo, el ejercicio colaborará a prevenir en la juventud conductas relacionadas con el consumo de sustancias inadecuadas y a establecer regímenes alimenticios acordes con las circunstancias. Asimismo, a través de una vida activa disminuye a la mitad la probabilidad de sufrir enfermedades coronarias, diabetes del tipo II o cáncer de colon.
También ayuda a prevenir y aminorar la hipertensión, presente en el 20% de los adultos del planeta.

El ejercicio físico también contribuye a prevenir y reducir la osteoporosis. De hecho, baja a la mitad el riesgo de fractura de cadera en las mujeres. De igual forma, rebaja la probabilidad de padecer dolores lumbares o en las rodillas, desarrollará huesos, músculos y tendones e incrementará la capacidad de las personas activas para enfrentarse con mayores posibilidades a enfermedades y discapacidades.

En personas adultas, el ejercicio físico contribuye a evitar el riesgo de caídas.
En cualquier caso, parece lógico pensar que la lucha contra el sedentarismo debe inculcarse desde edades tempranas. La instauración de modos de vida activos es una cuestión cultural que debe fomentarse e inculcarse entre los niños en edades escolares y a lo largo de sus primeras dos décadas de vida. De no ser así parece seguro que el ritmo vital de las sociedades modernas –estrés, prisas, falta de tiempo- impondrá sus efectos negativos al dificultar al individuo el desarrollo de actividades físicas. No en vano, los datos indican que a medida que avanza la edad, disminuye el número de personas que practican algún ejercicio, en parte, debido a que también disminuyen las oportunidades para hacerlos. Tampoco contribuyen a erradicar el sedentarismo las nuevas tecnologías, que facilitan incluso hacer la compra sin moverse de casa.

Sin embargo, pese a las virtudes del ejercicio físico, cada vez son menos los adultos que realizan actividades que implican una actividad física. Los datos al respecto, según la doctora Nieves Palacios, del Centro de Medicina Deportiva de Madrid, establecen que dos de cada tres adultos no alcanzan a ejercitarse moderadamente ni siquiera media hora al día y que el 25% no realizan ninguna actividad física.

Pequeños logros contra el sedentarismo De ahí que a veces convenga recordar pequeños trucos para combatir el sedentarismo, tal y como indica el doctor Serratosa, que señala algunos como: “olvidarse de los ascensores para subir o bajar las escaleras, realizar las compras en comercios que se encuentren un poco más lejos de nuestra casa, dormir en colchones duros para facilitar el descanso del organismo, y andar o nadar si es posible”. Todo ello facilitará la implementación de importantes ventajas sociales y económicas, tal y como señala un informe redactado por la OMS.
En esta línea, un estudio publicado por la revista científica Science y elaborado por la norteamericana clínica Mayo concluía que acortando en dos horas el tiempo diario dedicado al sedentarismo, un individuo podría consumir hasta 350 kilocalorías, cantidad suficiente para evitar, por ejemplo, la obesidad.

(Fuente Oms)

Basta observar el creciente aumento de las enfermedades y cuadros patológicos provocados por la combinación de factores tales como el sedentarismo, el estrés, los malos hábitos alimentarios, y la falta de adherencia a la participación deportiva originada en realidades socioeconómicas y culturales. A lo anterior se suma una propuesta de programas de educación y actividad física carentes, en todos sus niveles, de los componentes mínimos que garanticen el pleno desarrollo de las capacidades psico-motoras, biológicas y sociológicas del individuo.
Por tal motivo desde este medio, nos vemos con la obligación de informar de tales efectos nocivos para el ser humano.
Obtendrán a través de este sitio toda la información, y herramientas para evitar tales males.


DAMIAN LEONARDO
Director Deportivo GMDSports
leo@gmdsports.com.ar

11 noviembre 2006

EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA PARA PERDER PESO


Cualquier persona que haya hecho dieta sabe que lo fácil es perder peso, pero que lo difícil es no volver a engordar. A pesar de todos esos milagrosos resultados tan mencionados en las presentaciones comerciales de televisión y en publicidad, menos del 10 % de las personas que han estado a dieta consiguen no volver a engordar durante el siguiente año de haber seguido un programa de adelgazamiento. Entonces ¿qué es lo que no funciona con todos estos sistemas de perdida de peso?.Las dietas de adelgazamiento que se ocupan únicamente de reducir la ingesta calórica, sin incluir algún tipo de actividad física, hacen al individuo un flaco favor porque un 25% de ese peso perdido puede ser de masa Muscular. Aunque la báscula en la que nos pesamos indique que hemos bajado de peso, puede que los porcentajes del cuerpo (es decir, él % de grasa respecto al peso total en relación con él % de Masa Muscular) hayan incluso empeorado, porque se ha perdido masa muscular. Dado que el Ritmo metabólico Basal (RBM) está directamente relacionado con la cantidad de músculo que se tenga en el cuerpo, si se pierde masa muscular el RMB será mas lento, por lo que se queman menos calorías. En pocas palabras, si pierdes musculo tienes muchas posibilidades de volver a engordar.La clave para no volver a engordar a largo plazo consiste en darse cuenta de la importancia de mantener o aumentar la cantidad de fibra muscular del cuerpo. Al desarrollar músculo se aumenta el RMB, lo cual ofrece muchas más posibilidades de mantenerse en ese peso a largo plazo. Dado que el RMB constituye entre el 60 y el 70 % del consumo energético diario, incluso un modesto incremento del RMB puede alterar positivamente los porcentajes del cuerpo. Aunque hay otros factores como la edad y la genética que tambien determinan el RMB, el porcentaje de masa muscular es un factor que no se debe pasar por alto. Al subir el RMB, se quemarán más calorías durante todas las actividades, incluso al estar sentado, tumbado y durmiendo. Cada 400 Gramos de masa muscular que se añade al cuerpo consume 35 calorías al día o, lo que es lo mismo entre 1.2 y 1.6 kg. De grasa al año.Por qué el entrenamiento de Fuerza.-Hace Años que se promocionan los deportes aeróbicos como el footing y el ciclismo para quemar calorías y perder peso. No cabe duda de que con una hora de ejercicio aeróbico de intensidad moderada se queman 300 calorías y que, si es lo suficientemente intenso, se mantiene un alto nivel de metabolismo durante varias horas después de la actividad. Pero, desgraciadamente, este efecto ¡quema calorías por ejercicio! Es de corta duración dado que, por lo general, con las actividades aeróbicas no se desarrolla fibra muscular. Además, la combinación de una cantidad excesiva de ejercicio con una dieta baja en calorías, puede producir una pérdida de Tejido Muscular, con lo que a la alarga, el individuo que esta a dieta, puede acabar más delgado sí, pero tambien más flácido. Es innegable que el ejercicio aeróbico aporta grandes beneficios para la salud de las personas con exceso de peso pero, por si solo, puede que no sea la mejor solución para mantenerse en el peso deseado.Por lo general, la mayoría de los adultos pierden una gran cantidad de músculo al año por falta de uso, lo cual explica, en parte, la disminución del RMB en 1 - 3 % por década. Todo esto quiere decir sencillamente que se queman menos calorías porque los músculos se hacen más pequeños y, como la mayoría de la gente no se da cuenta que va bajando el RMB a medida que se van haciendo mayores, siguen comiendo tanto como antes. Todos sabemos que las calorías que no se queman se almacenan en forma de grasa y, como tiene menor densidad que el musculo, puede que, aunque uno se mantenga en el mismo peso a lo largo del tiempo, la cintura por ejemplo experimente una continua expansión. Es decir, cada vez se tiene menos masa muscular y más grasa.Aunque se queman calorías tanto con el ejercicio aeróbico como con el entrenamiento de fuerza, la diferencia estriba en la cantidad de calorías que se van quemando cuando no se esta haciendo ejercicio. Con el entrenamiento de fuerza de gran intensidad se mantiene elevado el RMB bastantes horas después de la actividad. Algunos estudios apuntan que con el entrenamiento de fuerza se pueden quemar mas calorías después del ejercicio y a lo largo de más horas que con el ejercicio aeróbico. El aumento de masa muscular es uno de los principales responsables.En un estudio realizado con hombres y mujeres, se observó que al hacer un programa de entrenamiento de fuerza intenso durante 60 minutos, con series de 10 - 12 repeticiones y con descanso mínimos, durante 15 horas después del ejercicio, su RMB subió aproximadamente un 9 %.Aunque algunas mujeres se vuelven más fuertes al hacer un programa de hipertrofia, la mayoría de ellas no experimenta un desarrollo muscular excesivo, dado que tienen unos niveles muy bajos de testosterona. No obstante, es de resaltar que es mejor aumentar un poco la masa muscular que aumentar la cantidad de grasa, aun teniendo el mismo peso corporal (Bascula).

Fuende de la información (http://www.musculacion.net/)

14 septiembre 2006

Bienvenidos al Blog de GMDSports

En este espacio periódicamente publicaremos informes referidos a la salud, cuidado del cuerpo, progresos de corte científico, ferias, eventos, seminarios y toda la información acerca de la empresa. Esperamos que en el futuro este espacio se convierta en un lugar de consulta que lo ayude en sus dudas.

Sin mas, esperamos los que conformamos GMDSport aportar una grano de arena para mejorar nuestra calidad de vida.

Damián Leonardo Andrés
Gerente Deportivo